CREO, SI, CREO QUE UN MUNDO MEJOR ES POSIBLE. Vangelis - The parting

jueves, 22 de marzo de 2012

MI NIÑO DE CIELO


21 de Marzo, día mundial de Sindrome de Down


MI NIÑO DE CIELO

Al cielo sin más preámbulo he mirado
buscando lo que no se había perdido
Aquí vas a mi lado amor querido
regalo que la vida me ha dejado

Bendito sea mi Dios que en su calvario
envuelto en una sábana de hinojos
ha llenado de lágrimas mis ojos
y deja en mi oración un relicario

El verso del amor que no he olvidado
con mi alma lo dedico a mis amigos
los que bajan del cielo, tan chiquitos
Los hijos más queridos y anhelados

Sembrado está de amor el infinito
los miras y ya son inolvidables
en sus lindas caritas adorables
me muestra Dios su rostro de angelito! 


Emilia Marcanao Quijada

miércoles, 14 de marzo de 2012

Mujeres del Mundo


Buddha Bar, Secret Love. Women the World -Mujeres del Mundo
Teresa Delgado © 2012Safe Creative #0911260084719

8 de MARZO: MUJER




¿Porqué el 8 de Marzo es el día de la MUJER trabajadora?



El incendio de la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist de Nueva York el 25 de Marzo de 1911 es el desastre industrial mas terrible en la historia de la ciudad de Nueva York y el cuarto en el número en Estados Unidos.  El fuego causó la muerte de 146 costureras que murieron por quemaduras provocadas por el fuego, la inhalación de humo, o por derrumbes. La mayoría de las víctimas eran jóvenes mujeres inmigrantes de origen judío e italiano de entre dieciséis y veintitrés años de edad.
La tragedia se debió a la imposibilidad de salir del edificio incendiado y en llamas ya que los responsables de la fábrica de camisas habían cerrado todas las puertas de las escaleras y salidas, una práctica común para evitar robos y altercados.
El incendio ha marcado la celebración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora y mas tarde del Día Internacional de la Mujer que hoy en día se celebra el .

miércoles, 29 de febrero de 2012

Mujeres del mundo: uníos de TERESA CALDERÓN


MES DE MARZO; MES MUJER





TERESA CALDERÓN
(La Serena, Chile, 1955)

  Destacada poeta, Teresa Calderón (La Serena, Chile, 1955) también escribe ensayo y cuento. Ha recibido distinciones como el Premio Artes y Letras de El Mercurio y Premio Pablo Neruda. Autora de poemarios como Causas perdidas, Género femenino e Imágenes rotas. Es coautora de Veinticinco años de poesía chilena: 1970-1995. 
Tomado de :  http://circulodepoesia.com/


Arriba mujeres del mundo
la buena niña
y la niña buena para el leseo
las hermanitas de los pobres y amiguitas de los ricos
la galla chora y la mosca muerta
la galla hueca y la medio pollo
la cabra lesa y la cabra chica metida a grande
canchera la cabra
y la que volvió al redil

la que se echa una canita al aire
la que cayó en cana o al litro
y la caída del catre
la penélopes mata haris y juanas de arco
la que tiene las hechas y las sospechas
la que se mete a monja
o en camisa de once varas

la mina loca la mina rica
pedazo de mina
la que no tenga ni perro que le ladre
y la que “tenga un bacán que la acamale”.

Arriba mujeres del mundo
la comadre que saca los choros del canasto
los pies del plato
y las castañas con la mano del gato
las damas de blanco azul y rojo
las de morado
las damas juanas y damiselas
todas las damas y las nunca tanto

la liviana de cascos y la pesada de sangre
la tonta que se pasó de viva y la tonta morales
la que se hace la tonta si le conviene
la que no sabe nada de nada
y ésa que se las sabe por libro.

La madre del año arriba,
madre hay una sola
y las que se salieron de madre

Arriba mujeres del mundo:
la cabra que canta pidiendo limosna
la que como le cantan baila
v la que no cantó ni en la parrilla.

Teresa Calderón

Tomado del 

miércoles, 15 de febrero de 2012

15 de Febrero : Día internacional de la lucha contra el cáncer infantil



      Yo dibujo lo que quiero SER, no hay mejor tinta que la Fé, ni mejor pincel que la esperanza.                       HOY 15 de Febrero : Día internacional de la lucha contra el cáncer infantil

 Teresa Delgado © 2012


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domingo, 12 de febrero de 2012

Yo soy la madre de los días y las noches






Yo soy la madre de los días y las noches,
de las sumisas, de las esclavas, de las rameras.
La engendradora de vírgenes y mártires,
de las que bordan y las que queman las banderas.
Me siento que soy yo
la que he traído al mundo
a todas aquellas, las mal llamadas:
hijas de puta, hijas de María,
mujeres de la noche,
guerrilleras y aparceras sin nombres.
He dado a luz y sombras a tantas mal nombradas:
judías inconfesables, negras de mierda, afganas masacradas,
a todas las violadas de esta tierra,
a cualquier neoyorkina despistada o insulsa,
penitentes, inconscientes, estiradas y pendejas.
Tailandesas y baronesas
en una misma cuna de mentiras las mecí.
Paridora de modelos, empresarias, bulímicas, enfermas,
ricas, anoréxicas, poderosas, beatas, olvidadas y muertas,
que amamanté como una perra loca.
Yo soy la madre, la misma que tejió los burkars
ignorando que se podía gritar.
La que las subió a las pateras
o las senté en las esquinas de los burdeles
cerrándome los ojos por no chillar también.
Mis hijas son el fruto de toda la ignorancia,
el descuido, la crueldad, la humillación,
la rabia, el llanto y la miseria.
Yo, la madre de los pechos secos
y del vientre inmenso sin otra vida mejor.
La madre de todas las mujeres sin identidad.
¿Cómo amasar todas las sangres
para formar un solo tronco de luz y de esperanza?
Arañar todo el planeta con mis propias uñas,
inventar en el delirio un camino distinto,
¡Dios mío, más humano!

                                 (De un poemario inédito)


María del Pino Berbel
http://berbel-canarias.blogspot.com/



Maravilloso poema de la escritora canaria Berbel. Un poema parido desde las entrañas hacia las conciencias. Un poema de mirada valiente y lengua guerrera. Un poema SINCERO. Un poema NECESARIO.

Teresa Delgado

sábado, 4 de febrero de 2012

Te regalo mi sueño

Vendedor de Sueños (Cortometraje)
" Se me vienen los sueños sin querer y se me cumplen cuando menos me los espero, es decir cuando es mejor para todos y hasta aveces me parece entender que lo mejor de todo este juego es el soñar"
Teresa Delgado
 
 Voy a soñar un sueño especial. Soñaré que todos y cada uno de los seres humanos que poblamos este bello planeta sentimos nuestra común pertenencia a un todo y que lo que le esté pasando a cada uno por consiguiente me está pasando a mí también. Soñaré que estallo en gratitud por las maravillas que me rodean y que soy feliz por el regalo que es la vida, por poder ver a todos mis hermanos haciendo lo que tienen que hacer en el lugar en donde tienen que estar, cada uno con su especial forma de hacerlo. Unos con aparentemente más privilegios y otros con menos pero todos con aquellos recursos que precisan para transitar esta existencia aprendiendo sus lecciones y mostrándonos las nuestras. Soñaré que nos muestran las cientos de miles de buenas noticias que ocurren diariamente en el mundo en lugar de la terrible recopilación de tragedias que nos inoculan con objeto de manipularnos mediante el miedo y la desazón. Cada ser es un tesoro de sabiduría si estamos atentos. En mi sueño todos recordaremos que cada ser humano es un regalo de inestimable valor. Conociendo nuestro valor y el del otro es prácticamente imposible que haya injusticias porque estas nacen de errores de cálculo por parte de aquellos que creen valer más. Mi sueño es un sueño feliz porque daremos a nuestros niños todos los recursos a nuestro alcance para que sean felices, para que no olviden su sabiduría innata, para que conserven su enorme potencial de creatividad y así nos devuelvan nuestra confianza de que el mundo algún día esté en buenas manos. Voy a soñar que por fin entendemos el fin último de nuestra existencia y permitimos que todo este amor que hemos traído al mundo sea nuestro guía y nuestra tarjeta de visita.  Ese es mi sueño y no lo vendo te lo doy a cambio del tuyo. ¿Cuál es tu sueño?
 Teresa Delgado © 2012


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Promo 1 Festival de Cine y Discapacidad



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viernes, 3 de febrero de 2012

IDIOSINCRACIA




                                                            Luis Eduardo Aute.- Idiosincrasia (Templo 1987)


                                                                               Dios te ilumine, si Dios quiere,
con la ayuda de Dios.
A Dios rogando, y con el mazo dando,
adiós
Vaya por Dios, Dios mío, la de Dios
es Cristo, como hay Dios.
Dios mediante, si Dios no lo remedia,
los sin-Dios, con Dios, como Dios
manda,
palabra de Dios.
Aquí no se mueve ni Dios,
castigo de Dios, por Dios, por Dios...
Dios los crea, los que Dios mande,
Dios proveerá.
Dios aprieta pero no ahoga,
a la buena de Dios.
La Madre de Dios, en las manos de Dios,
como Dios, por esos mundos de Dios,
en nombre de Dios.
¡Dios Santo! ¡Dios no lo permita!
Dios te bendiga,
pordiosero,
vive Dios,
Dios se lo pague,
vive Dios,
Dios te oiga,
vive Dios,
Dios bendito,
vive Dios,
Dios nos pille
Confesados...
Aquí no se aclara
ni Dios,
gracias a Dios.
LUIS EDUARDO AUTE


¡Eso, aquí no se aclara ni Dios,y ojala si Dios no lo remedia, tenga remedio!!!!!!!!



sábado, 28 de enero de 2012

APRENDER EL AMOR de Andrea Bergmann Tomeo



Desde mis primeros pasos adolescentes he estado fuertemente vinculada a actividades sociales comunitarias y solidarias, que me llevaron a conocer varios y variados centros que nuclean, albergan y protegen a personas en situación de riesgo de cualquier tipo, podría llamarse abandono, vejez, discapacidad, debilidad, enfermedad, etc. ...prefiero decir “riesgo”.
A los 14 o 15 años visité por vez primera el cotolengo donde se alojan personas del sexo masculino de 0 a ...años, con diferentes síndromes, malformaciones, trastornos, etc., graves.
De esa visita lo único que recuerdo es al Sacerdote a cargo en aquel entonces, un franciscano con fuerte acento italiano, que sostenía en sus brazos a un hermoso bebote de año y medio, rubio de ojitos chispeantes que no paraba de hacernos caritas y regalarnos sonrisas... El Sacerdote decía que era su “favorito” y que lo cargaba en brazos siempre que tenía oportunidad. El pequeño carecía de brazos y piernas... y se reía alegremente.

No volví al referido lugar hasta hace pocos años atrás.
En mi segunda visita, fui sola, a entregar una donación de frazadas. Muchas personas no quieren ir a sitios como ese porque “les hace mal”, se “bajonean”. Rodeada estaba de esas personas tan “sensibles” y entonces cargué las frazadas y marché solita, pensando simplemente en contactarme con algún encargado y dejarle la donación en la administración. Me recibió un hombre apoyado en dos muletas, le expliqué el por qué de mi visita, casi sin mirarme ni hablarme, tomó el teléfono y llamó a quien correspondía atenderme. Se apersonó un hombre joven, con jeans y remera, presentándose como el Hermano... no recuerdo el nombre, me presenté también y expliqué una vez más para qué estaba allí. Me propuso entonces recorrer las instalaciones y conocer a los internos. Accedí no sin cierta aprehensión, sabía que no iba a ser un recorrido fácil y estaba sola...
Comenzamos por los más chiquitos, una sala con 2 o 3 camitas de niño, adornada con figuras infantiles y algunos juguetes. No más entrar y quedé sin posibilidad de hablar, en la camita que enfrentaba a la puerta, sentado en el medio un niño de tal vez 2 años abrazado a un osito viejo, la mirada triste, totalmente triste, lo cruzaban varios tubos y sondas que entraban y salían de su cuerpito con algunas deformaciones importantes. El religioso me explicó las deficiencias que presentaba el pequeño mientras lo alzaba en brazos y lo acercaba a mi. Le di un beso, pero no sonrió, volvió a su cama con la misma triste expresión. Este también dijo que era su preferido, que a pesar de la terrible problemática de su existencia era un niño muy dulce y le gustaba estar con él. La mirada de ese pequeño la llevo estampada en la memoria y sé que no se borrará jamás. En la cama contigua, separada con una cortina, un chico de 8 años, casi sin movilidad con graves patologías orgánicas, riñones, pulmones, hígado sin funcionamiento normal y una expectativa de vida de muy poco tiempo más. El Hermano me dijo:

—No podemos hacer nada para curarlo o mejorarlo, pero mientras viva aquí lo tendremos lo mejor posible.

No pude emitir sonido, la garganta era un nudo doloroso y los ojos me ardían de lágrimas contenidas, apenas esbozaba una sonrisa obligada tratando de disimular la fuerte impresión que aquellos dos niños me habían causado.
El joven siguió guiándome por el local amable y alegremente.

Pasamos por una sala de terapia para chicos con serios problemas neurológicos, llena de sonrisas y muecas parecidas a sonrisas, con muchas manos extendidas hacias las mías.

Luego subimos la amplia escalinata de mármol hasta el primer piso. Un patio grande y despejado, rodeado de habitaciones, de diferentes usos; dormitorios, salas de juego, de estudio, de trabajo, etc. Al dejar atrás el último escalón, veo una silla de ruedas que gira rápidamente y se dirige más rápidamente aún hacia mi. La conducía un jovencito con Síndrome de Down, frenó casi sobre mis pies y abriendo los brazos me pidió un beso y me abrazó cuando se lo di.
En ese sector también estaban los más ancianos, postrados en sus camas, sin esperanzas más allá del último paso hacia el descanso eterno, si es que son concientes de la existencia de ese paso, si es que son concientes de que hay descanso... No entramos a esas habitaciones.

Más adelante un elevador con trancas de seguridad. Subimos un piso más o dos, no recuerdo bien, y desembocamos en un nuevo espacio común con salas diversas, pasillos, puertas y más salas. En el comedor había varias personas: 2 o 3 muchachos trabajando y conteniendo a varios de los otros muchachos con nuevas variedades de problemas. Gritaban, trataban de seguir alguna indicación de los voluntarios, se subían a las mesas, o simplemente estaban allí quietos, inmersos en sí mismos. Me llamó la atención un joven que estaba parado frente a una pared con un constante movimiento de la cabeza como si fuera a golperla contra el muro. Lo miré, obviamente, y supongo que mi expresión dijo todo:

—Pasa todo el tiempo así, pero nunca se golpea— me dijo uno de los encargados del grupo.

Al seguir el recorrido, pasamos por una puerta blindada con una pequeña ventanita a modo de mirilla, por donde asomaba un rostro bastante desencajado de mirada desorbitada...

—Allí están los más peligrosos, son agresivos e impredecibles, no hay más remedio que mantenerlos aislados— explicó el Hermano Franciscano.

Vi pasar un hombre alto ataviado con camisa de fuerza, vi pasar otros tantos ataviados de cualquier manera, expresando algo o no, mezcla de tristeza, incredulidad, indiferencia, locura, risa, curiosidad...
Curiosidad...
Caminábamos hacia otro sector, cuando se me acerca directamente un hombre de unos 30 años, se pega a mi costado y empieza a mirarme con avidez. El Franciscano también me miró al mismo tiempo, me resultó extraño que el joven religioso me mirara el torso con tanta insistencia. Me miré también pensando que tendría algo llamativo, entonces me dijo:

—Estoy mirando si tienes botones en el abrigo, porque este es fóbico de los botones, va a querer arrancártelos.

No llevaba botones, una campera con cierre, que de todas formas no desilusionó al fóbico, puesto que siguió pegado a mi tratando de tocarme y clavando su profunda mirada. Le hablé, le dije “no tengo botones”, me miró a los ojos y vuelta otra vez a buscar en la campera y tratar de agarrarme, hasta que el párroco lo apartó de mi.

Pasamos unas puertas de vaivén y nos recibieron unas señoras mayores encargadas de la cocina y mantenimiento de ese sector, también muy sonrientes, y más sonriente aún un joven adolescente que no hablaba con claridad y de la comisura de sus labios corría permanentemente un hilo de baba, me tomó del brazo y empezó a besarme la mejilla, diciéndome algo que luego me tradujeron las señoras: “que linda, te quiero”. Para salir de allí después de un rato lograron despegarlo de mi brazo, sin antes darme otro baboso, tierno, puro y sincero beso.
No visitamos los sectores de los más integrados a la sociedad, un grupo de adultos jóvenes cuya problemática no es tan grave y pueden ocuparse de tareas inherentes a los intereses comunes del grupoen general , carpintería, jardinería, panadería, lavadero, etc. El Hermano me explicó que al ser los más “listos” precisamente a veces se “pasan de listos” y entonces hay que ser muy cautelosos en su trato, tal vez mi femenina y desconocida presencia pudiera alterarlos.

A esa altura del camino, creo que ya estaba totalmente entregada, mi capacidad de reacción razonable estaba reducida a su mínima expresión, mi vocabulario era escaso y mi sentir hacia agua por un montón de agujeros emocionales que se iban perforando a medida que avanzaba el recorrido por la institución.

Volvimos a la recepción, el Hermano convocó a un par de internos para que cargaran las frazadas desde el auto hasta el depósito. Los 2 me abrazaron y besaron dándome las gracias profusamente. El chico Down me observaba desde el primer piso cerca de la escalera, con el rabiilo del ojo vi al pasar, al bebé con el osito. Salí del edificio, entré al auto y ante la mirada de otro joven que deambulaba alrededor del auto creyéndose cuidacoches, escondí la cabeza en el hueco del volante y solté el río de lágrimas que venía rugiendo, desde los ojos tristes del bebé hasta este último que me pedía monedas.

Por un buen rato me pregunté y me pregunté, ¿para qué viven estas personas?, ¿cual es su misión sobre la tierra?, ¿qué o quién decide su rara existencia? Recordé a las personas a cargo del centro, sonrientes, pacientes, amorosas, seres “especiales” ocupándose de otros seres “especiales”, conviviendo diariamente con todas las diferentes problemáticas, casos extremadamente difíciles, vidas cortas, silenciosas, o vidas largas...sin vida. Pensé y pensé y entonces sentí que la razón de existir de unos es la razón de existir de los otros, cuidadores y cuidados se necesitan mutuamente y se ofrecen sin condiciones. Recordé todas las sonrisas, las muecas parecidas a sonrisas, las manos y brazos extendidos, la mirada del fóbico, del encerrado, el beso baboso, las “gracias” repetidas en distintos lenguajes. Recordé al que daba la cabeza casi contra la pared, al más deforme, al más desaliñado, al más osco, al más postrado... Recordé cada paso mío en esa tarde de sábado, salí sola de casa a llevar unas cuantas frazadas y al cabo de un rato estaba rodeada de amor en su más pura concepción. Ahí entendí la razón de existir de esos seres: son amor y nada más. Son el amor necesario en el mundo para realmente reconocer el amor y lamentablemente tantas personas no quieren verlo porque “les hace mal”... Pobre gente si les hace mal...

Me hizo bien sentirme por momentos tan mal, sin duda que sí. Me hizo bien el nudo en la garganta, las lágrimas, la sonrisa obligada... me hizo bien sentir que podía entender el amor sólo por amor sin más explicación posible ni razonable.
Me hizo bien saber que existen seres especiales y que sus especialidades no figuran en ningún título universitario ni necesitan público aplaudiendo su magnificencia, me hizo bien el encuentro y el diálogo con el religioso, en términos simples, cotidianos, realistas, sin esperar milagros de ninguna especie, presenciar la vida desde un ángulo diferente, porque aún sabiendo de la existencia de estos casos críticos, poder verlos, sentirlos, tocarlos, escucharlos, intercambiar expresiones, es algo que va mucho más allá de lo imaginable, trasciende cualquier frontera emocional, crea y genera sentimientos desconocidos e indescriptibles... Sentí colmar mi capacidad de aprendizaje en algo más de una hora.

Luego de asimilar todo el bagaje emocional y sentimental, mientras regresaba a casa, pensé: ellos son quienes por encima de muchos otros, tienen la más importante razón de existir: enseñar el AMOR, sin más.
En la voluntad del resto de nosotros está el aprender o no.


 Andrea Bergmann Tomeo

jueves, 26 de enero de 2012

Somos


Sandra Jiménez Loza (6 de Diciembre de 1986 en D.F.  México ) fue nombrada, simbólicamente, Embajadora Infantil en México de UNICEF por el Embajador de la Buena Voluntad Roger Moore. Participó en Ginebra en la celebración del 10° Aniversario de la Convención de los Derechos de la Niñez, dentro de la ONU (1999), y en la Sesión Especial a favor de la Infancia y en el Foro Infantil de la ONU en Nueva York (2002).


"Tener una discapacidad, es tener una condición distinta,una forma de ser distinta pero no significa tener una forma de vivir distinta, eres igual , sientes igual. Tienes las mismas necesidaddes, la nececidad de vivir con los demás , de que te acepten y que te quieran.. Me gusta mucho pensar en el futuro"
Sandra Jiménez Loza

viernes, 13 de enero de 2012

Escucha por favor lo que no digo


No te dejes engañar por mí.


No te engañen mis apariencias.

Porque son sólo una máscara,

tal vez mil máscaras, que me da miedo quitarme,

aunque ninguna de ellas me represente.

Aparento sentirme seguro,

que todo va de maravilla, tanto dentro como fuera;

aparento ser la confianza personificada,

poseer la calma como una segunda naturaleza,

controlar la situación

y no necesitar de nadie.

Pero no me creas, te lo ruego.

Exteriormente puedo parecer tranquilo;

sin embargo, lo que ves es una máscara.

Debajo, escondido, está mi verdadero yo

en la confusión, en el miedo, en la soledad.

Pero lo escondo.

No quiero que nadie lo sepa.

me invade el pánico

ante el solo pensamiento de mostrarlo.

Por eso necesito constantemente

crear una máscara que me oculte,

una imagen pretenciosa que me proteja

de la mirada perspicaz.

Pero precisamente esa mirada es mi salvación.

Mi única salvación. Y yo lo sé.

Mas, cuando viene acompañada de la aceptación, del amor,

entonces se convierte en lo único

que puede liberarme de mí mismo,

del mecanismo de barreras que he levantado;

lo único que puede asegurarme de algo

de lo que no logro convencerme a mí mismo:

de que en verdad tengo algún valor.

Pero esto no te lo digo. No tengo valor para ello.

Temo que tu mirada no venga acompañada

de la aceptación, del amor.

Temo, quizá, que puedas cambiar de opinión sobre mí,

que no me tomes en serio

y que tu sonrisa acabe matándome.

Tengo miedo, en el fondo, de no valer nada,

y de que tú te des cuenta y me rechaces.

Entonces sigo con mi juego de pretensiones desesperadas,

con apariencia de seguridad por fuera

y con un niño tembloroso por dentro.

Exhibo mi desfile de máscaras

y dejo que mi vida se vuelva una ficción.

Te cuento todo lo que no cuenta nada

y nada de lo que en verdad es importante,

de lo que me atormenta por dentro.

Por eso, cuando descubras esta rutina,

no te dejes engañar con mis palabras:

escucha bien lo que no te digo,

lo que quisiera decir, lo que necesito decir,

pero no logro expresar.

No me gusta esconderme, te lo confieso,

me encantaría ser espontáneo, honesto y sincero,

pero tienes que ayudarme.

Por favor, tiéndeme una mano,

aunque parezca ser lo último que deseo.

Tan sólo tú puedes sacar a la luz mi vitalidad:

siempre que eres amable, atento y solícito,

siempre que tratas de comprender,

porque me quieres,

mi corazón palpita y renace.

Quiero que sepas lo importante que eres para mí

y el poder que tienes de hacer emerger la persona que soy.

Basta con que lo quieras. Te lo ruego, escúchame.

Tan sólo tú puedes derribar las barreras

tras las que me refugio,

tan sólo tú puedes quitarme la máscara,

tan sólo tú puedes liberarme de mi solitaria prisión.

¡No me ignores, por favor, no pases de largo!

Ten paciencia conmigo.

A veces parece que, cuanto más te acercas,

tanto más me rebelo contra tu presencia.

Es algo irracional, pero es así:

lucho contra lo que necesito.

¡Así es a menudo el ser humano!

Pero el amor es más fuerte que toda resistencia,

y ésta es mi esperanza.

Mi única esperanza.

Ayúdame a derribar estas barreras

con tus manos fuertes,

a la vez que delicadas,

porque un niño es siempre algo muy frágil,

¿Quién soy yo?, te preguntas.

Soy alguien a quien conoces muy bien.

Soy cada persona que encuentras.

Soy tú mismo.







Extraído del libro: RELACIÓN DE AYUDA, ACCIÓN SOCIAL Y MARGINACIÓN



Autores: José Carlos Bermejo y Ana Martínez



Editorial: Sal Terrae

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Comparto "el tiempo", que no "mi tiempo",además de con todas aquellas obligaciones laborales con las que cargamos todoas/os, con lo que mi alma me pide...mi familia, aprender continuamente,escribir y contar historias,leer sobre todo aquello que me gusta, que me inquieta y que me hace crecer. La integración social de todos aquellos colectivos menos favorecidos de nuestra sociedad. En este libro -  RELACIÓN DE AYUDA, ACCIÓN SOCIAL Y MARGINACIÓN encontré escondidita esta joya que he querido compartir con ustedes, hacer la relexión para uno mismo, cada uno de nosotros que formamos ese todo ente llamado sociedad, es la manera mas eficaz de obrar un cambio positivo en ella.

Un abrazo desde el alma.

Publicado en THEREZHADA 22/06/10